El arte (y las tecnologías) de la escucha

11/06/2018

Del sonido 3D a los auriculares personalizados, de los dispositivos para proteger y mejorar la audición, a los que transfieren las vibraciones del sonido al cuerpo, no hay duda de que las tecnologías para la audición son un sector en auge.

 

En Sónar y Sónar+D lo principal es escuchar: escuchar música y escuchar a los ponentes que compartirán su conocimiento e ideas durante los cuatro días del festival.

 

Estas son las actividades en las que escuchar y oír son las protagonistas.

 

El productor musical Daedelus guiarà al público, quién va a llevar auriculares, a través de una experiencia de escucha excepcional: una sesión de meditación. Esta será sin ninguna duda, la mejor manera de empezar el viernes.

 

De la mano de Amplifon exploraremos el futuro de la escucha con Roger Linn – creador de la MPC, una caja de ritmos y secuenciador clave en géneros como el hip hop–; Claire Tolan, tecnóloga y artista ASMR; y el investigador de música háptica de la Universidad de Zurich, Stefano Papetti.

 

Tanto en MarketLab como en el Startup Garden hay empresas que innovan en cuanto a las tecnologías para oír y escuchar; como por ejemplo, nura, que presentará su nuraphone, el primer auricular que se adapta a la manera particular de oír de cada persona; dBTrack y Earlabs, presentaran sus respectivas tecnologías para proteger y mejorar el oído, sin olvidar a Eurecat, que mostrarán sus plug-ins de última generación Sfëar para sonido 3D y audio espacializado. Además ofrecerán un taller sobre cómo usar sus herramientas.


Bañarse en sonido inmersivo será posible en el dome Sonar360º by MEDIAPRO y en la sección Realities+D, ya que tanto las piezas fulldome como las de realidad virtual son tanto una experiencia visual como sonora. De hecho, si quieres escuchar de verdad, la pieza de VR “Sanctuaries of Silence” te transportará, junto al ecologista acústico y ganador de un Emmy Gordon Hempton, a uno de los lugares más silenciosos del planeta, el Olympic National Park; para demostrar que el ruido existe hasta en los rincones más remotos del mundo.